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¿Quién debe presentar el Impuesto sobre Patrimonio?

Te explicamos en profundidad cómo funciona, quién está obligado a pagarlo, cómo se calcula y qué exenciones existen.

¿Quién debe presentar el Impuesto sobre Patrimonio?
Silvia Martín

En este articulo verás:

El impuesto sobre el patrimonio es uno de los tributos más debatidos en el ámbito fiscal, ya que grava la riqueza de las personas físicas de acuerdo con el valor de sus bienes y derechos.

Se trata de un impuesto que ha experimentado varias modificaciones a lo largo de los años y cuya aplicación varía según la comunidad autónoma en la que residas.

En este artículo, voy a explicarte en profundidad cómo funciona, quién está obligado a pagarlo, cómo se calcula y qué exenciones existen.

¿Qué es el impuesto sobre el patrimonio?

El impuesto sobre el patrimonio es un tributo de naturaleza directa y carácter personal que grava el patrimonio neto de una persona física a 31 de diciembre de cada año. Es decir, no se trata de un impuesto sobre la renta obtenida, sino sobre la acumulación de bienes y derechos que poseas en esa fecha, una vez descontadas las deudas y cargas deducibles.

Este impuesto se regula a nivel estatal, pero su recaudación y gestión están cedidas a las comunidades autónomas, lo que significa que pueden establecer bonificaciones, exenciones y tipos impositivos distintos. De hecho, hay comunidades que han decidido bonificarlo al 100%, como Madrid o Andalucía, lo que en la práctica supone que los residentes en estas regiones no lo pagan.

¿Quiénes están obligados a presentar la declaración?

No todas las personas tienen que presentar el impuesto sobre el patrimonio, ya que existen unos umbrales mínimos que determinan quién debe declarar:

  • Si tu patrimonio neto supera los 2 millones de euros, aunque, una vez aplicadas las exenciones, no resultes obligado a pagar el impuesto, tendrás que presentar la declaración.
  • Si el resultado de la liquidación es positivo, es decir, si después de aplicar el mínimo exento y las deducciones correspondientes, debes pagar algo, estarás obligado a declarar.

Este límite puede variar dependiendo de la comunidad autónoma en la que residas, ya que cada una tiene competencia para fijar su propio mínimo exento.

¿Qué bienes y derechos se incluyen en el patrimonio?

A la hora de calcular el impuesto sobre el patrimonio, debes incluir todos los bienes y derechos que poseas a 31 de diciembre de cada año. Entre ellos se encuentran:

  • Bienes inmuebles: Viviendas, locales, terrenos y cualquier otro tipo de propiedad inmobiliaria.
  • Depósitos bancarios: Cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo.
  • Valores mobiliarios: Acciones, participaciones en sociedades, fondos de inversión y planes de pensiones en la parte rescatable.
  • Seguros de vida y rentas vitalicias: Se incluyen aquellos que tengas contratados y cuyo valor económico puedas rescatar.
  • Bienes de lujo y objetos de valor: Joyas, obras de arte, antigüedades, embarcaciones de recreo, coches de alta gama, etc.
  • Propiedades y derechos en el extranjero: Si eres residente fiscal en España, debes incluir los bienes y derechos que poseas fuera del país.

A estos bienes y derechos hay que restarles las deudas y cargas deducibles, como préstamos hipotecarios o deudas personales, lo que nos dará el patrimonio neto sobre el que se aplica el impuesto.

Bienes exentos del impuesto

No todos los bienes están sujetos al impuesto sobre el patrimonio. Existen una serie de exenciones que permiten reducir la base imponible, entre las cuales destacan:

  • La vivienda habitual, hasta un máximo de 300.000 euros.
  • Los bienes afectos a actividades económicas, siempre que constituyan el medio principal de vida del contribuyente.
  • Determinados bienes culturales y artísticos, especialmente si han sido declarados de interés cultural.
  • Los derechos consolidados en planes de pensiones, que no se incluyen hasta el momento de su rescate.

Estas exenciones son fundamentales para calcular correctamente el impuesto y evitar pagar más de lo debido.

Cómo se calcula el impuesto sobre el patrimonio

El impuesto sobre el patrimonio se calcula aplicando una escala de tipos progresivos sobre el patrimonio neto sujeto a gravamen. La escala general del impuesto estatal es la siguiente:

Patrimonio neto (euros)

Tipo impositivo (%)

Hasta 167.129,45

0,2%

Hasta 334.252,88

0,3%

Hasta 668.499,75

0,5%

Hasta 1.336.999,51

0,9%

Hasta 2.673.999,01

1,3%

Hasta 5.347.998,03

1,7%

Hasta 10.695.996,06

2,1%

Más de 10.695.996,06

3,5%

Como he mencionado antes, cada comunidad autónoma puede modificar estos tramos y tipos, por lo que es importante consultar la normativa específica de la comunidad donde residas.

Además, existe un límite conjunto del IRPF y el impuesto sobre el patrimonio, de manera que la suma de ambos no puede superar el 60% de la base imponible del IRPF, lo que evita que la carga fiscal sea excesiva.

Presentación y plazos

El impuesto sobre el patrimonio se presenta a través del modelo 714 de la Agencia Tributaria y su plazo de presentación suele coincidir con el de la declaración de la renta; es decir, entre abril y junio del año siguiente al que se declara.

Se debe presentar de forma telemática a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria. En algunos casos, es posible que se requiera la firma digital o el uso del sistema Cl@ve para identificarte.

Polémica y futuro del impuesto sobre el patrimonio

El impuesto sobre el patrimonio genera un intenso debate entre los expertos fiscales y los contribuyentes. Hay quienes defienden su existencia como un mecanismo de redistribución de la riqueza, mientras que otros argumentan que supone una doble imposición, ya que grava bienes que ya han tributado en otros impuestos.

En los últimos años, algunas comunidades autónomas han decidido bonificar el impuesto al 100%, lo que ha provocado diferencias fiscales significativas entre regiones. Esto ha llevado al Gobierno a plantear alternativas, como el impuesto de solidaridad de las grandes fortunas, que busca compensar la falta de recaudación en aquellas comunidades donde el impuesto sobre el patrimonio está bonificado.

Es probable que en los próximos años veamos más cambios en este tributo, ya que su continuidad depende en gran medida del color político del Gobierno y de la evolución del debate fiscal en España.

El impuesto sobre el patrimonio es un tributo que afecta a quienes poseen un alto nivel de riqueza y cuyo impacto varía según la comunidad autónoma de residencia. Aunque su cálculo puede parecer complejo, conocer sus reglas y exenciones es clave para evitar errores en la declaración.

Si te encuentras dentro de los límites de tributación, es recomendable que planifiques bien tu patrimonio y busques asesoramiento especializado para optimizar tu carga fiscal. Y si tienes dudas sobre si debes declarar o cómo hacerlo, lo mejor es que consultes con un experto en fiscalidad que pueda orientarte según tu situación específica.

Preguntas frecuentes sobre el impuesto sobre el patrimonio

¿Quién tiene que pagar el impuesto sobre el patrimonio?

El impuesto sobre el patrimonio deben pagarlo las personas físicas cuyo patrimonio neto supere el mínimo exento establecido por su comunidad autónoma. En la mayoría de los casos, este mínimo es de 700.000 euros, aunque varía según la región. Además, la vivienda habitual está exenta hasta 300.000 euros.

¿Quién está obligado a declarar el impuesto sobre el patrimonio?

Deben presentar la declaración quienes:

  • Tengan un patrimonio neto superior a 2 millones de euros, aunque no tengan que pagar impuesto después de aplicar deducciones y exenciones.
  • Obtengan una cuota tributaria positiva tras aplicar el mínimo exento y las bonificaciones de su comunidad autónoma.

¿Cuándo es obligatorio hacer una declaración de patrimonio?

La declaración del impuesto sobre el patrimonio es obligatoria si el patrimonio neto del contribuyente supera los 2 millones de euros, aunque el resultado final sea cero euros a pagar. También deben presentar declaración aquellos contribuyentes cuya cuota a pagar sea positiva después de aplicar exenciones y deducciones.

¿Quién tiene que pagar el impuesto al patrimonio?

El impuesto sobre el patrimonio lo pagan las personas físicas, tanto residentes como no residentes en España, si poseen bienes en territorio español. Los residentes tributan por su patrimonio mundial, mientras que los no residentes solo pagan por los bienes situados en España.

¿Qué comunidades autónomas bonifican el impuesto sobre el patrimonio?

Actualmente, comunidades como Madrid, Andalucía y Galicia han establecido una bonificación del 100%, lo que en la práctica significa que sus residentes no pagan el impuesto. Sin embargo, el Gobierno ha introducido el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas para compensar la falta de recaudación en estas regiones.

¿Cómo se calcula el impuesto sobre el patrimonio?

El impuesto se calcula aplicando una escala progresiva sobre el patrimonio neto, es decir, la diferencia entre bienes y derechos menos deudas y cargas deducibles. La escala varía según la comunidad autónoma, pero a nivel estatal oscila entre el 0,2% y el 3,5%.

¿Qué bienes están exentos del impuesto sobre el patrimonio?

Algunos bienes que no tributan son:

  • La vivienda habitual, hasta un límite de 300.000 euros.
  • Los bienes afectos a una actividad económica, siempre que constituyan la principal fuente de ingresos del contribuyente.
  • Determinados bienes culturales y artísticos declarados de interés cultural.
  • Los derechos consolidados en planes de pensiones, hasta el momento de su rescate.

¿Cuál es el plazo para presentar el impuesto sobre el patrimonio?

El plazo de presentación coincide con el de la declaración de la renta, normalmente entre abril y junio del año siguiente al ejercicio fiscal. Se debe presentar obligatoriamente de manera telemática mediante el modelo 714 en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

¿El impuesto sobre el patrimonio es deducible en la declaración de la renta?

No, el impuesto sobre el patrimonio no es deducible en la declaración de la renta. Sin embargo, existe un límite conjunto para evitar una doble imposición excesiva: la suma del IRPF y el impuesto sobre el patrimonio no puede superar el 60% de la base imponible del IRPF.

¿Es posible reducir el pago del impuesto sobre el patrimonio?

Sí, es posible reducir la cuota final mediante la planificación fiscal, aplicando exenciones, estructurando correctamente el patrimonio o trasladando la residencia fiscal a una comunidad autónoma con bonificaciones. No obstante, es importante asesorarse bien para cumplir con la normativa y evitar sanciones.